Copas, zonas, fixture, posiciones y fase final. Es la cara que mira todo el mundo, sin cuenta y sin instalar nada.
El árbol
Organización la Dirección de Deportes, la liga, el club
├── Torneo "Torneo Interinstitutos"
│ └── Copa "COPA UNAHUR (Masculino) 2026"
│ └── Zona "Zona A", "Fase única", "Copa de Oro"
│
└── Equipo vive acá, juegue o no juegue
El equipo cuelga de la organización, no de la copa. Un equipo puede existir sin jugar en ningún lado: se anotó y todavía no empezó el torneo, o quedó afuera y espera. Cuando entra a una copa, lo que gana es una zona; cuando el torneo termina, sigue existiendo.
La copa es la que lleva el peso. Es la que tiene su reglamento, su color, su tabla, su fixture y su campeón. El torneo es un agrupador de copas —masculino y femenino de la misma edición— y la organización es quien lo corre.
Un equipo juega en una zona a la vez, y ahí hay una decisión importante: el "BOCA JUNIORS" del masculino y el del femenino son dos equipos distintos, sin nada que los una. Ver Identidad de un equipo.
De dónde salen los equipos —cómo se anotan, cómo entran a la copa— está en Inscripciones.
Una arruga conocida. Entre la copa y la zona hay un nivel más, la categoría, que hoy nunca se usa de verdad: cada copa tiene una sola. Se pensó para "Copa Apertura, categorías Sub-15 y Libre", pero en la práctica cada categoría termina siendo su propia copa. Queda anotado acá para que nadie se cruce con eso y crea que significa algo.
La forma de la copa no se declara: se deduce
No hay ningún campo que diga si esta copa es una liga, una eliminatoria o liga más playoff. La forma sale de lo que hay: cuántas zonas de grupo existen, y si existen cuadros.
Hubo una vez esa pregunta al crear la copa —"liga / eliminatoria / liga + playoff"— y se sacó. No porque estorbara sino porque podía mentir: alguien elegía "liga", después armaba tres zonas y un cuadro, y la respuesta guardada seguía diciendo "liga". Un dato que se declara una vez y nadie mantiene es peor que ninguno.
Lo mismo vale para la fase final: no hay un "¿tiene fase final?" guardado. Hay fase final si y solo si hay cuadros armados. Una respuesta guardada aparte puede quedar en desacuerdo con la realidad; una deducida no puede.
El rótulo de la zona
Con varias zonas, "Zona" es la palabra correcta y así se dice. Con una sola no se rotula nada: no hay nada que distinguir, y llamarla "Zona" contradice al organizador que la nombró "Fase única".
La tabla
Puntos por victoria y por empate se configuran por copa. El desempate también: qué criterio va primero cuando dos equipos empatan en puntos — diferencia de gol, goles a favor, el partido entre ellos, fair play.
Dos cosas que la tabla sí sabe y no son obvias:
Un equipo que se retira no se borra: sale de la tabla y sus partidos siguen registrados. Qué pasa con ellos lo decide el reglamento de la copa — o se anulan todos, o los jugados quedan y los pendientes se dan por perdidos. Antes de aplicarlo, la pantalla simula la tabla y muestra el impacto en números reales: "Boca pasaría de 12 a 9 puntos".
Una incomparecencia se carga sin planilla: se marca qué equipo no vino y el marcador sale del reglamento de la copa (3-0 por defecto). La ficha pública del partido dice quién faltó, no solo que hubo incomparecencia: un 3-0 que no se jugó y no dice quién no vino deja al que lee sacando la conclusión equivocada sobre los dos equipos.
La fase final
Un cuadro es una zona más, de tipo playoff. No es una estructura aparte: usa las mismas zonas, los mismos partidos y la misma tabla de equipos que la fase de grupos. Por eso una copa puede tener Copa de Oro y Copa de Plata sin que nada de eso sea un caso especial.
Las rondas se numeran desde la final hacia atrás: la ronda 1 es la final, la 2 las semis, la 3 los cuartos. Así, cuando se crea el cuadro, la ronda siguiente ya existe para que la anterior la apunte.
Quién clasifica
Se define en Ajustes → Reglamento → Forma de disputa, y la regla son tres números: del puesto A al B de cada zona, más los C mejores siguientes. Con eso se escriben los formatos que existen de verdad:
- "los 4 primeros" de un torneo de una sola zona
- "los 2 de cada zona más los 2 mejores terceros" de uno de tres
La regla es una fórmula y no una lista de nombres, y eso es lo que permite armar la fase final antes de tener un solo equipo cargado. "El 1º y el 2º de cada zona" sigue siendo cierto con cuatro equipos por zona o con seis, así que cargar equipos no la desactualiza.
Lo que sí la desactualiza es agregar o sacar una zona, porque la fórmula multiplica por cuántas hay: la misma regla que daba ocho con tres zonas pasa a dar diez con cuatro, y el cuadro sigue teniendo ocho lugares. Cuando eso pasa, la regla lo dice sola: "Da 10 equipos y el cuadro tiene 8 lugares. Van a sobrar."
El aviso vive en el renglón de la regla, sin abrir nada. Antes aparecía solo adentro del editor, o sea que había que ir a mirar para enterarse — y una regla que dejó de dar el número que daña es justamente lo que hay que ver sin buscarlo.
La frase de arriba — "Fase de grupos en 3 zonas, con 12 equipos" — no se configura: se cuenta cada vez que se abre la pantalla, y cambia sola a medida que se cargan equipos.
La copa de consuelo se define por descarte, no por puesto: son los que no entraron al cuadro de arriba, hasta un piso opcional. Escrito con puestos no cierra — "del 3º al 4º de cada zona" contaría dos veces a los terceros que sí clasificaron por ser mejores.
El ranking de los clasificados
Los que clasifican salen numerados, del 1 al 8 si son ocho, y de ese número sale después cada cruce. Así que el orden no es presentación: es lo que decide quién enfrenta a quién.
Se arma en dos pasos, y el orden entre ellos importa:
- Primero el puesto. Los tres que ganaron su grupo van adelante, después los tres segundos, después los terceros. Ganar el grupo vale más que cualquier diferencia de gol.
- Recién adentro de cada puesto, el mérito. Los tres ganadores se ordenan entre sí con el desempate del reglamento de la copa — el mismo que ordena cada tabla, no uno propio. Igual los segundos, igual los terceros.
Los terceros son el caso que hace falta contar aparte: cuando la regla dice "los 2 mejores terceros", esos dos salen de compararlos entre sí. Es la única parte donde equipos de zonas distintas pelean un lugar, y se resuelve con puntos y goles como manda el reglamento.
Comparar zonas de distinto tamaño es discutible — el tercero de una zona de seis no jugó lo mismo que el de una de cuatro — y por eso el cuadro que sale de esto es una propuesta editable, no un veredicto.
Todo eso vive en Ajustes y no en el fixture, que es donde estaba antes. Estaba partido: se contestaba al crear la copa, se volvía a contestar en el fixture, y la regla vivía en Ajustes. Tres lugares para una decisión, y ninguno se enteraba de los otros.
Cómo se arman los cruces
Desde el fixture, "⤓ Traer automáticamente de la tabla" propone el cuadro completo. La propuesta sale de la misma cuenta que dibuja la línea de corte en la tabla de posiciones: si la tabla dice que clasifican ocho, el cuadro se ofrece con esos ocho. Dos cuentas distintas para lo mismo terminarían discrepando el día que alguien las compare.
El emparejamiento es el clásico 1 contra el último: en un cuadro de ocho, 1-8, 4-5, 2-7, 3-6. Ese orden no es decorativo — es el que hace que el 1 y el 2 solo puedan encontrarse en la final, y el 1 y el 3 en la semi. Sale de doblar la lista sobre sí misma, así que vale para cualquier tamaño.
Nada corrige ese emparejamiento. Hubo una regla más — dos de la misma zona no se cruzaban en primera ronda, porque ya se habían visto en el grupo — y se sacó. Rompía el 1 contra el último, que es toda la razón por la que existe el ranking: el que ganó su grupo se ganó el cruce más accesible, y cambiárselo por algo que no depende de él le saca lo que consiguió jugando. Y no era un caso raro: con tres zonas y ocho clasificados se disparaba en los cuatro cruces a la vez. Que se repita un cruce de la fase regular molesta; que el mejor de todos no enfrente al último es un cuadro mal armado. El que igual los quiera separar, toca el cuadro y los separa.
Nada de eso es obligatorio. La propuesta abre en modo edición: se toca cualquier lugar del cuadro y se elige a otro. La app avisa si alguien queda en dos lugares, o si está comprometido en el otro cuadro de la misma copa — no se puede estar vivo en Oro y en Plata a la vez.
Y hay un "Limpiar el cuadro" que vacía todos los lugares de una. Es la salida al nudo que arma ese último aviso: para mover a un equipo de la Copa de Oro a la de Plata hay que sacarlo de la primera, guardar, y recién entonces ponerlo en la segunda. Lugar por lugar eso se siente como pelear con la app. Vaciar y volver a empezar es un movimiento.
No borra nada hasta que se aplica — Cancelar lo deja como estaba — y no toca los cruces jugados ni los lugares que llenó el ganador de otro cruce: eso no lo decidió nadie acomodando, lo decidió la cancha.
Un cruce que ya se jugó no se rearma. El resultado quedó a nombre de esos dos equipos y el marcador se queda con el partido, no sigue al que se saque. Si hubo un error al sembrar, la salida es deshacer el resultado y volver a empezar.
El tercer puesto
Es un partido suelto con nombre propio, y aparece al lado de la final y no abajo con los amistosos: se juega el mismo día y la gente lo busca ahí. El botón para armarlo recién aparece cuando las dos semis están jugadas — antes no hay a quién poner, y un botón que existe pero no se puede apretar es peor que uno que todavía no está.
El campeón
No se guarda en ningún lado: se deduce del ganador de la final de cada cuadro que corone. Corregir esa final corrige el palmarés.
Identidad de un equipo
Cada equipo vive en la organización, y juega en una zona por vez. El "ARGENTINOS JUNIORS" campeón de 2026 y el que se anota en 2027 son dos equipos distintos para la app, sin nada que los una — y el título es del de 2026.
Dentro de una misma copa no puede haber dos con el mismo nombre. Es obvio dicho así, y sin embargo hace falta decirlo: dos "Boca Juniors" en la Zona A y en la Zona B no dan ningún error, dan confusión. El goleador diría "Pérez (Boca Juniors)" y no se sabría cuál; el fixture impreso pondría el mismo nombre en dos canchas a la misma hora.
En otra copa sí, porque son dos equipos distintos jugando cosas distintas.
O sea: el equipo nuevo no hereda nada, sin que nadie haga nada. Un grupo completamente distinto que se anota con el mismo nombre no se lleva el palmarés del anterior.
El problema difícil es el inverso: cómo decir que dos son el mismo cuando de verdad lo son. Para eso está el agrupador, que es de lo que habla la sección que sigue. Como hilo entre copas todavía no se usa: ver "Hasta dónde puede llegar".
Una sola cosa con tres nombres
Un equipo puede pertenecer a algo más grande: UNAHUR los llama Institutos, La Matanza los llama Facultades, y una liga de barrio los llamaría Clubes. Es lo mismo, y cada organización elige cómo decirlo — junto con el nombre de su subdivisión, que en las dos universidades es Carrera.
Se elige una vez, en la configuración de la organización —el lápiz al lado del nombre, en la portada— y desde ahí toda la app usa esa palabra. Esa pantalla tiene tres solapas: Identidad (nombre, logo, lema), Cómo está armada (esto) y Facultades —o como se llamen— que es donde se cargan una por una, con sus carreras y sus delegados. Las tres juntas porque son la misma pregunta con distinto grano: cómo se llama el nivel y cuáles hay.
Mientras nadie haya contestado, la portada lo recuerda. Contestar "no representan a nada" también es contestar, y saca el aviso: una liga de amigos resolvió la pregunta diciendo que no. El aviso es para el que se saltó el paso, que si no nunca se entera de que había una palabra suya para poner.
No se escribe: se elige de una lista. Facultad, Instituto, Club, Área, o nada. Antes eran cuatro campos de texto vacíos que pedían "cómo se llama uno", "y varios", "cada uno se divide en…", "y varias", sin decir para qué. Dos de esos cuatro —los plurales— la app no los mostraba en ninguna pantalla, así que se pedían al pedo. Y en una organización de prueba alguien escribió "Facu": la app pasó a hablar de "tu facu" en todas sus pantallas, y nadie se enteró hasta que se leyó de casualidad. Las opciones armadas traen su plural bien escrito y hacen imposible eso. Solo la opción Otro pide escribir, y ahí ya se entiende por qué.
Arriba está la cadena dibujada —Organización → Facultad → Equipo— porque
lo que costaba entender no era cada palabra sino en qué escalón caía la
que te estaban pidiendo. Y abajo, una vista previa con nombres reales de
tu organización: "BANFIELD — Ciencias de la Salud".
No es cosmético: obliga a que ninguna frase de la app dependa de la palabra. Por eso los rótulos dicen "Elegir de la lista" y no "Facultad ya creada" — el género lo elige quien configura, y suponerlo produce "al mismo facultad" o "de todo el facultad".
Cambiarlo no rompe nada. Solo cambia cómo se lo llama: los grupos que ya cargaste, sus equipos y sus planteles quedan igual. Incluso apagarlo los conserva — las pantallas dejan de preguntar por ellos y si lo volvés a prender, están todos.
Una organización puede no usar agrupador y ahí el equipo no pertenece a nada, que es lo normal en una liga de amigos.
Para qué sirve hoy:
- Los equipos se pintan del color de su agrupador en toda la app, así se ve de un vistazo cuántos trajo cada uno.
- El escudo se hereda: un equipo sin escudo propio muestra el de su agrupador.
- Al anotarse hay que elegir uno, y todos los jugadores del equipo tienen que ser de ahí. Es la regla de la copa, no una restricción de la pantalla.
Para qué sirve la subdivisión (la carrera): se le pregunta a cada jugador y queda en su ficha. Nada más, por ahora — ver abajo. Es un dato de la persona y no del equipo, y esa es la confusión más común: un equipo es de una Facultad, pero sus jugadores pueden ser cada uno de una carrera distinta. Se puede apagar: una liga no tiene por qué pedirle nada más a sus jugadores.
Lo que ve el que no tiene cuenta
Todo esto es público: tabla, fixture, resultados, planteles, goleadores, sanciones, cuadros. Una jugadora entra desde el grupo de WhatsApp y ve su copa sin registrarse.
Lo que no: los documentos, los teléfonos y los mails del padrón, y todo lo operativo. Ver Accesos.
Sembrar el cuadro antes de tiempo
El cuadro de la fase final no se llena solo cuando termina la fase de grupos. La app te ofrece un botón —"Traer automáticamente de la tabla"— y vos mirás cómo quedó antes de aceptarlo.
Que sea a propuesta y no automático tiene un motivo: el último criterio de desempate del reglamento es sorteo, y eso la app no lo resuelve. Un cuadro sembrado solo, con dos equipos empatados en todo, sería un cruce inventado.
Y se puede sembrar antes de que termine la fase de grupos, porque a veces conviene: la última fecha no cambia nada y querés imprimir el cuadro o que la gente lo vea. Pero la pantalla avisa, y dice dos cosas distintas según el caso:
- Si el cuadro está vacío: "La tabla todavía puede cambiar. Faltan 6 partidos de la fase de grupos."
- Si ya lo sembraste: "Este cuadro puede quedar viejo… cuando terminen, volvé a traer de la tabla para resembrarlo."
El segundo es el que importa, y pasó de verdad: un cuadro sembrado con la tabla de dos fechas atrás, con dos equipos empatados en puntos, en goles a favor y en goles en contra decidiendo quién entraba. Sembrado hoy o mañana, entra otro.
El aviso desaparece solo cuando no queda ningún partido de grupos por jugar.
De qué metal es cada cuadro
Al crear un cuadro se elige de qué metal es: Oro, Plata o sin metal. Son tres y no una paleta libre a propósito — elegir un color para cada cuadro sería un dato más que contestar y una decisión estética metida en un formulario que ya tiene cuatro preguntas. Oro, plata y "sin metal" cubre lo que de verdad pasa en un torneo amateur.
No es decoración. En la lista de cuadros se ve un trofeo pintado de oro o de plata, en vez del mismo dorado para todos. Y en la imagen que se comparte, el nombre del cuadro va abrazado por una pastilla de su metal, arriba de todo.
Solo el nombre, y no el cuadro entero: el color de la copa es la marca del torneo y aparece igual en el fixture, en las posiciones y en los goleadores. Un cuadro dibujado todo de dorado se salía de esa familia para decir algo que la pastilla ya dice sola.
Es un metal, no un puesto. Empezó siendo una medalla — la de primero y la de segundo — y estaba mal. La Copa de Oro es donde juegan los mejores: ahí sale el campeón, y su finalista es el subcampeón del torneo. La Copa de Plata junta a los que quedaron afuera de esa, y su campeón ganó una rueda de perdedores: es un campeón, pero no es el segundo de la competencia. Ponerle un "2" al cuadro de Plata le prometía a su ganador un lugar que no ganó, así que los tres cuadros llevan la misma figura y lo único que cambia es el color.
"Sin metal" usa el color de la copa, y eso es lo que lo hace útil de verdad: un cuadro de consuelo, o el de los amistosos, no tiene por qué declararse de un metal que no le corresponde.
Los cuadros que ya existían se bautizaron por su nombre —el que se llama "Copa de Oro" quedó en oro— porque pedirle al organizador que vuelva a contestar algo que ya dijo al ponerle el nombre no tiene sentido.
El ranking de clasificación
En una copa de varias zonas, las tablas sueltas no alcanzan para saber cómo queda armada la fase final. El cuadro no se arma con las tablas: se arma con una lista que las junta, y de esa lista sale cada cruce.
Esa lista se publica al pie de Posiciones, y solo cuando hay más de una zona — con una sola, el ranking ES la tabla de arriba.
Va plegada. Existe desde la primera fecha, porque desde la primera fecha hay un orden, pero durante casi todo el torneo la pregunta que la gente trae es "cómo va mi equipo" y eso lo contesta la tabla. Abierta, empujaría las tablas todos los sábados para servir dos o tres. El encabezado dice a qué cuadro se clasifica y cuántos entran, que es lo que la mayoría quiere saber sin abrirla.
Lo que hay que leer en ella es el renglón chico debajo de cada nombre: "2º de Zona B". Ahí está la explicación de un orden que a primera vista parece equivocado, porque un segundo con más puntos queda debajo de un primero con menos. En UNAHUR, SAN LORENZO salió 4º del ranking con 7 puntos y EXCURSIONISTAS 3º con 6: uno ganó su zona y el otro no.
Y muestra a los que quedaron afuera, debajo de una línea punteada. Los últimos lugares se pelean comparando entre zonas —el tercero de la A contra el tercero de la B— y ese cruce no se puede dibujar dentro de ninguna de las dos tablas, porque no está en ninguna de las dos.
Esto estuvo escondido un tiempo, con el argumento de que era una cuenta interna y que mostrarla invitaba a discutirla. Se dio vuelta por dos motivos. Esconderla no evita la discusión: la deja sin datos. Y hubo uno más concreto — durante un tiempo esa comparación no se estaba haciendo, entraban los terceros de las primeras zonas en vez de los mejores, y nadie lo vio justamente porque no se publicaba.
La fase final en el Inicio de la copa
Inicio contesta dos preguntas: ¿cuándo juego? y ¿cómo salió?. Los cruces de la fase final aparecen en las dos, al lado de las zonas, en cuanto se sabe quién los juega.
Antes no. Terminada la fase de grupos, "Próxima fecha" mostraba tres zonas diciendo "no hay partidos programados" justo cuando empezaba lo único que la gente venía a ver. El cuadro existía, tenía día y hora, y no aparecía en la pantalla que contesta cuándo se juega.
Un cuadro aparece cuando ya se sabe quién juega. Un cruce recién creado tiene los dos lados vacíos, y "a definir contra a definir" no contesta ninguna de las dos preguntas.
Y una zona sin nada se calla, mientras alguna otra tenga algo. Si no hay nada en ningún lado se muestran igual, porque ahí el cartel de "no hay partidos programados" es la respuesta.
Los partidos van en orden de hora, no en el orden del cuadro. En un cuadro el orden natural es el del árbol —el cruce de arriba primero, aunque se juegue último— y acá la pregunta es cuándo.
Cuando la copa termina
Finalizarla la deja de solo lectura: no se cargan ni se corrigen planillas, no se regenera el fixture, no se agregan fechas ni equipos. Terminar un torneo es decir "esto ya está", y una tabla que puede cambiar después de publicada no es una tabla final.
Y se puede reabrir. Siempre. Un error al finalizar —apretar de más, terminar una copa a la que le faltaba una corrección— no puede ser irreversible, así que Ajustes no se bloquea: es justamente donde vive el botón de reabrir. Y para que nadie tenga que buscarlo, la franja que avisa que la copa está cerrada lleva el link al lado, en el mismo renglón donde uno se entera de que no puede tocar nada.
Al reabrirla vuelve todo tal cual estaba: los controles, el botón de cargar planillas, el generador de fixture. No hay nada que rehacer.
Lo que finalizar no toca, que es la otra mitad del cuidado:
- Los equipos. Son de la organización, no de la copa. Siguen entrando a otras copas y editandose desde donde siempre.
- Las jornadas. Un sábado junta partidos de varias copas; si una terminó y otra sigue, el día se arma igual. La pregunta se hace por la copa de cada partido, nunca por la jornada.
- Mirar y compartir. La tabla, los goleadores, el fixture y la copa pública siguen igual — es para eso que uno finaliza: para que quede.
Hasta dónde puede llegar
Decir que dos equipos son el mismo. El agrupador ya se usa dentro de una copa, pero todavía no como hilo entre copas: nada dice que el Instituto de Salud de este año es el mismo que el del año pasado a los efectos de un palmarés. La pregunta difícil no es técnica: es cuándo preguntarlo. Al inscribir el equipo el plantel está vacío, así que la evidencia más fuerte —cuántos jugadores comparte con el anterior, por DNI— todavía no existe. Tiene que aparecer más tarde, cuando ya hay con qué comparar.
Que la carrera sirva para algo. Hoy se le pregunta a cada jugador y se guarda en su ficha, y ahí termina: no filtra, no agrupa y no aparece en ninguna estadística. Es un dato que se pide y no se usa. Las puertas obvias: goleadores por carrera, cuántos jugadores aportó cada una, y comprobar que un equipo no mezcle carreras cuando el reglamento lo pida. Ninguna está construida, y hasta que alguna lo esté conviene saber que se está pidiendo un dato que todavía no rinde.
Torneos privados. Hoy toda copa se ve. Queda el rastro de la idea en algo que se pensó al principio y quedó a medio camino, pero la palanca no está. Una organización que quiera un torneo interno todavía no puede.
Ida y vuelta. Un cruce a dos partidos con global es una forma común que hoy hay que simular a mano. El lugar para guardarlo está previsto; lo que falta es la pantalla.
Fixture automático. Hoy los partidos de la fase de grupos se arman a mano. Un todos contra todos es una cuenta conocida; lo que lo hace interesante no es generarlo sino cruzarlo con el cronograma: repartir los partidos entre canchas y horarios respetando las preferencias de cada equipo.
El nivel categoria, resuelto. O se usa —copas con varias categorías
de verdad— o se saca. Hoy es un escalón de más que no decide nada.